Llamamos microclima al conjunto de factores que componen el ambiente de un interior.

La orientación de la casa

La casa que mantiene una relación constante con el sol, se comporta como una planta, pues absorbe su luz y su calor.

La distribución del espacio

Todas las zonas consagradas a actividades diurnas estarán orientadas al sur. El sol es una de las fuentes de placer y bienestar mas primarias de las que disponemos.

Índices de evaluación

Las características principales de una buena casa consisten, fundamentalmente, en su capacidad de "respirar", es decir, su permeabilidad a los campos de radiación natural y al aire, la ausencia de cargas electrostáticas y su relación con el sol, fuente de luz y energía vital.

Los índices de evaluación de cualquier espacio que nos permiten asegurar un buen microclima son los siguientes:

calidad del aire
calidad de luz y los colores
condición electromagnética y geobiológica
temperatura y humedad
calidad de los materiales de construcción, de aislamiento y de los acabados. calidad de los materiales del mobiliario
calidad acústica
calidad olfativa
calidad formal (simbólica y cultural)
El aire y la contaminación interna

Cada día absorbemos unos 9.000 litros de aire, lo que pone de manifiesto la importancia de que sea limpio.

Principales causas de la contaminación interna

Casas selladas: la casa no solo respira a través de las puertas y ventanas, sino también, como hace la piel, por medio de toda su estructura: el suelo, las paredes y las cubiertas.

Materiales contaminantes: la Bioconstrucción persigue minimizar el gran impacto que el acto de construir genera en el medio que nos rodea, ayudando a crear un desarrollo sostenible que no agote nuestro planeta. Algunos de los materiales que suelen emplearse en la construcción ocultan ciertos peligros.

Desionización del aire:

IONES POSITIVOS: la concentración de iones positivos, que provoca fatiga, depresión, irritabilidad y jaqueca, aumenta allí donde se encuentran otras cargas eléctricas, como la pantalla del televisor, aparatos diversos y materiales sintéticos.

IONES NEGATIVOS: su cantidad es importante para nuestro bienestar general, pues ejercen un efecto revitalizador: favorecen la oxigenación y la distensión muscular, así como la superación del estrés; refuerzan el sistema inmunológico e infunden una sensación relajante; regulan la producción de la serotonina, hormona que influye en el estado psíquico. Además neutralizan las moléculas contaminantes. Para favorecer su formación, resulta útil la presencia de plantas y pequeñas fuentes de interior, así como de luz solar directa.

Instalaciones de gas: durante la combustión de la llama segrega residuos que en espacios muy pequeños provoca una reducción del oxigeno y aumenta el nivel de dióxido de carbono, lo cual merma la capacidad de la sangre de llevar oxigeno a los tejidos.