La energía eléctrica:

La Agencia de Protección del Medio Ambiente (EPA) de EEUU confirmó la alta probabilidad de que los campos electromagnéticos ELF tengan efectos cancerigenos. Las líneas de voltaje medio, media y alta tensión, pueden perjudicar a las personas.

Radiofrecuencias y microondas:

Según los principios que regulan el funcionamiento de una antena, y considerando que nuestro cuerpo se comporta a todos los efectos como tal, se deduce que un hombre de estatura media absorberá el máximo de energía irradiada por las frecuencias, para las que constituye un dipolo de media onda. Esto significa que la mayoría de las personas adultas es sensible a las irradiaciones cuya longitud de onda se sitúa entre los 3 y 8 m. que es la banda de FM mas utilizada, su presencia en las ciudades es constante.

Los elementos contaminantes y los trastornos derivados:

El limite máximo de exposición a la radiación eléctrica es de unos 50 V/m.

Cerca de una lavadora en funcionamiento (todo electrodoméstico en funcionamiento genera alrededor un campo magnético proporcional a su potencia) la tensión supera los 100 V/m, y únicamente disminuye si nos alejamos a mas de 2 m.

Los principales trastornos por radiofrecuencia son, de hecho, jaquecas, estados de irritabilidad y alteraciones del comportamiento como aumento de la agresividad, problemas de sueño, astenia o perdida de vitalidad, reducción de la actividad sexual y envejecimiento precoz.

Los cables de alta tensión:

Son una de las principales fuentes de contaminación, y sus efectos alcanzan incluso a 300 m. de distancia de las líneas; hasta los 100m., se producen cambios en la composición química de la sangre y en el ritmo cardiaco.

La normativa al respecto suele fijar las distancias mínimas en 28m. para la línea de 380 kV, 18m. para la de 220 kV y 10m. para la de 132 kV.

Los trastornos mas frecuentes son jaquecas, insomnio, problemas menstruales, riesgo de abortos y leucemia. Las personas que viven cerca de cables, suelen manifestar un descenso en la actividad y la potencia sexual.

El televisor:

Produce cambios electromagnéticos que oscilan entre 50 Hz y 500 Hz, y es un excelente conductor de iones positivos.

Además de cargar el aire con iones positivos, nocivos para el organismo, un televisor encendido emite ultrasonidos y rayos X: debemos asegurarnos de que los aparatos están protegidos por un autentico vidrio al plomo, que los detiene y amortigua sus efectos.

La distancia a la que debemos mantener el televisor encendido depende del tamaño de la pantalla: por lo general debe ser de 4 a 6m. la radiación es máxima a 1m. y aumenta considerablemente en la parte posterior, ya que puede atravesar las paredes. Al manipular los mandos, es aconsejable hacerlo desde un lado, especialmente al encender el aparato.